Aceptación
La aceptación es el principio de todo cuanto podamos y logramos hacer. Después de una pérdida, - cualquiera que ésta sea- al haber transitado por las primeras etapas del duelo, duren lo que duren (en cada uno de nosotros operan de distinta forma, intensidad y duración) llega la aceptación. Algunos le llaman también resignación; no obstante, para mí, significan algo diferente. En los periodos de duelo, lo que se debe alcanzar para poder seguir adelante con toda la fuerza es aceptar las cosas, no resignarse ante ellas. Quizá se trate única y exclusivamente de una percepción personal, pero la palabra aceptación, en la profundidad de su estructura y sonido, me remite a pensar de inmediato en una situación poderosa que me permite dirigir mi vida nuevamente; su sonido contundente vibra en mi interior y me impulsa... en cambio, cuando hablamos de resignación, la sola palabra me genera un abatimiento paciente y conforme, sometimiento ante algo que sí, efectivamente no podemos cambia...





